Carlos Olavarrieta

Hola amigos, bienvenidos nuevamete! Hoy les queremos presentar al miembro más reciente de ConceLUG, puesto que fue aceptado hace tan solo unas pocas semanas, sin embargo juega con LEGO® desde que tenía 5 años. Coleccionista propiamente tal desde hace 4 años, utiliza sus piezas para crear libremente, diseñador en LDD (diseños que espera llevar pronto a la realidad) y además un gran conocedor de la historia de LEGO®… con ustedes: Carlos Olavarrieta (o simplemente Don Carlos!)

Su historia comienza cuando era niño y sus padres, en búsqueda de juguetes no violentos, que desarrollara la imaginación y la motricidad fina, le regalaron sus primeras cajas de LEGO® System, “de las antiguas donde venía un poco de todo: bloques de todos los tamaños, placas, ruedas, etc.”. Su colección creció rápidamente al obtener “herencia” de sus primos, donde recibió cajas con bloques usados. En esos años el tener un set de LEGO® en Chile era algo extraño y que no se encontraba fácilmente en las jugueterías.

Rápidamente lo cautivó la versatilidad que entrega LEGO®, lo que le permitía hacer desde puentes para jugar con los autos hasta rifles, aviones e incluso jugar a los soldados, donde en enfrentaba bloques rojos contra bloques azules. Paradójicamente creaba todo tipo de juguetes bélicos, que era lo que querían evitar sus padres en un comienzo.

Cuando le preguntamos por su set favorito, al igual que la mayoría, le es muy difícil elegir uno. Si recuerda el primer set que recibió, el 6074 Black Falcon´s Fortress, del cual aún mantiene los manuales y muchas de las piezas, aunque no todas lamentablemente. De los sets más recientes, destaca el 10194 Emerald Nigth y la grúa del set 7632… además según sus palabras “a quien no le gustaría tener el último set de coleccionista del Halcón Milenario”.

Carlos dice no tener una colección muy grande aun, pero no descarta que crezca en el futuro. Fundamentalmente tiene una gran cantidad de minifiguras y vehículos de la línea City, los que complementa con aquellos sets que sean aptos a la escala minifiguras como lo son los vehículos de la seria Indiana Jones, Aviones y set Creator… “creo que nada muy distinto a lo que otros pudieran mostrar”. Sin embargo la joya de la corona es su colección de folletos promocionales antiguos, siendo los más viejos del año 1984, además de piezas antiguas como ventanas, puertas y bricks, que si bien son parecidos tienen sus diferencias con los actuales, por ejemplo un bricks 12×24 verde, que ya no se ven en ninguna parte. Carlos también muestra con orgullo sus  minifiguras realizadas con bloques, de principio de los 70 y tienen las caras borradas de tan antiguas que son.

Sin duda su mayor habilidad está en modificar los sets para mejorarlos o adecuarlos a lo que a Carlos le gusta, además de realizar modelos propios con piezas básicas y algunos diseños propios en LDD, que espera pronto pueda construir. Dentro de sus creaciones más significativas está modelo del campanil de la UdeC y una carita feliz que le regaló a quien ahora es mi esposa y por supuesto los “novios de nuestra torta”.

Pero sin duda, su pasión es la creación propia y el armado de grandes dioramas, los que ha montado en conjunto con otros miembros de ConceLUG.

Para Carlos, LEGO® marcó su infancia, puesto que si veía una película de piratas entonces armaba un barco, lo mismo con las otras películas si las películas de su época tales como vaqueros,  carretas y caballos, donde incluso alguna vez construyó su propia versión de la famosa X-Wing de Star Wars. Carlos nos cuenta como su padre aún recuerda una vez que al llegar de una visita al museo de los cañones en la playa de Salinas en viña del Mar, con las piezas del castillo armó una batería de cañones anti-aéreos.

Esa posibilidad de armar lo que sea, desarrollo de la imaginación, la motricidad fina y el sentido del espacio, ha ayudado a Carlos además en su desarrollo profesional, pero principalmente le permitió tener una niñez viviendo en un realismo mágico: “hace algunos meses fuimos a una mini exposición promocional durante una competencia de patinaje en el Estadio Árabe, en esa oportunidad arme un diorama de una carrera de piques donde entre otras cosas puse una gradería con fotógrafos, oficinistas, habían también un vendedor de Hot Dog, bomberos, guardias de seguridad, médicos, entre otros. Dejamos que los niños jugaran con los Legos y particularmente una niña tomaba las minifiguras y jugaba a ser un fotógrafo y sacaba fotos a todo el evento, después se dedicaba a vender Hot Dog, o a entrevistar gente o como doctora a curar a los que tenían accidentes o con los pilotos a correr los distintos autos, eso es el realismo mágico, el imaginarse asumiendo distintos papeles en la mismo escenario”.

Ante la pregunta ¿Qué te gustaría ver armado? Carlos nos responde con un simple “Todo, o mejor dicho armarlo todo” desde el Foro de la U de Concepción, hasta escenas de la independencia de Chile.  “Esta es la gracias de este sistema de armado que finalmente con dedicación, muchas piezas y espacio tú mismo puedes crear lo que quieras, para muchas cosas se necesita cooperación y esa es una de las cosas que yo creo que puede aportar el pertenecer a un Club”.

Sin embargo, le gustaría que LEGO® vuelva al origen, donde lo más importante sea el desarrollo de la imaginación y la creación propia. Pero bajo su impresión, eso está más allá de lo que la marca puede hacer, ya que es ir contra la cultura actual donde debe ser reconocible, ya sea de alguna película o de algún programa de televisión. Aunque en el plano más más terrenal, le gustaría ver el regreso de la línea pirata y medieval y por qué no de otras épocas históricas como la antigua Grecia, Roma, el oeste americano y las guerras napoleónicas.

Finalmente, Carlos desea dar a los jóvenes armadores un mensaje: “No se limiten. El jugar y armar con Lego va más allá de seguir las instrucciones de un manual, si solo hacen eso, no es muy distinto a armar un rompecabezas. LEGO® les da la posibilidad de modificar lo que tienen, de armar cosas nuevas, de expandir su imaginación, está solamente en que busquen lo que realmente les gusta sin permitir que otros les digan que puedes armar con las piezas que tienen. Y a los padres les diría que no dejen de jugar con sus hijos, armen en conjunto dense el tiempo de vivir aventuras con ellos.”

Carlos, muchas gracias por compartir con nosotros, y esperamos verte próximamente en alguna exposición o junta de ConceLUG.

Un abrazo

Equipo BiB