La máquina del tiempo: review del set Motorcycle Shop 6373

Hola amigos, bienvenidos nuevamente! Como ya deben saber, para nosotros en BIB lo más importante es el coleccionista y las miles de historias detrás de ellos y sus colecciones. Es reflejo de lo anterior nuestra historia sobre como uno de nuestros colaboradores reconstruyó su set favorito y nuestra reciente publicación del increíble MOC de Samuele Favaro, quien nos contactó para que la mostráramos al mundo. En la misma línea, hace unos días se contactó con nosotros Carlos Avila Arquin más conocido como @gatobricks, de Costa Rica para colaborar con nosotros en lo que a contar de hoy será una nueva “sección”, donde Carlos nos mostrará mes a mes, una revisión de algunos de sus sets antiguos más queridos y que tomará el nombre de «La máquina del tiempo».

dav

“Hola amigos de BiB, hoy quiero escribirles un poco de este set de la línea Legoland, al cual me une una gran afinidad por lo que pronto les explicaré. El Motorcycle Shop, número 6373 es un set de 1984 y cuando salió a la venta tenía un costo de US$ 17.50. Contiene dos minifiguras, un mecánico y un cliente, así como tres motocicletas, una amarilla, una azul y una roja tipo side car, dos ellas además cuentan con parabrisas, también la tienda trae tres cascos que seguramente están a la venta. El edificio en sí es amarillo con rojo y techo negro, con un cartel en su techo con el dibujo de una motocicleta. Con un conteo de 171 piezas, este set contiene una pequeña sala de exhibición y una oficina.

Siendo niño este fue mi primer “set” grande, pues antes de ese, sólo me habían regalado pequeñas naves de la línea clásica del espacio y unos carros, entre ellos uno de bomberos. Fue mi regalo de navidad en 1984 y fue una adoración para mí, amor a primera vista… lamentablemente fue un amor muy corto, pues siendo un niño de 5 años cumplidos no era muy hábil aún con LEGO®. Lo desarmé para hacer una nave espacial, y por supuesto, que las piezas no alcanzaron y cuando traté de armarlo no pude. Siendo niño era más desordenado y mi mamá barrió las piezas que encontró tiradas. El resultado fue que nunca más lo pude armar y esta es la única imagen que guardo de mi set, con dos minifiguras de otros sets LEGO® de bomberos de uno de mis hermanos mayores.

El perder ese set representó para mí, la época más negra como aficionado de LEGO®. Por dos años mi madre no nos volvió a regalar LEGO®, lo cual no era problemático para mis hermanos mayores, que ya les gustaban otros juguetes como He-Man, GI-Joe o Transformers. En mi caso fue una gran frustración. Luego de dos nos hizo que prometiéramos cuidar los LEGO® que nos regalara, lo que en mi caso dio origen a mi colección.

 

A pesar de ello, siempre tuve un sentimiento de tristeza con este set que para mí representaba una época muy hermosa de mi infancia, puesto que como ya les conté, mi primer LEGO® “grande”. Hoy a casi 34 años de esa navidad pude conseguir uno en óptimas condiciones, y la emoción fue tan grande que hasta mi madre se conmovió cuando lo vio de vuelta luego de tantos años, ahora armado, y en excelente forma. Hoy es el centro de mi colección, y su foto es bien visible en mi perfil de Instagram, como recuerdo de un sueño de niño que he recobrado.»

Carlos, agradecemos enormemente tu interés en participar con nosotros. Para todos nuestros lectores, los invitamos a mantenerse en sintonía puesto que se vienen unos sets muy interesantes y más historias que Carlos tiene preparados para nosotros. Además, aprovechen de revisar su perfil en Instagram, donde podrán encontrar estas y muchas otras fotos de su increíble colección

Un abrazo

Equipo BiB